EXTREBEO

[Podcast y recomendaciones] Una primavera en Chernóbil de Emmanuel Lepage

[Podéis escuchar el podcast de este programa aquí, en el podcast del programa El sol sale por el oeste de Canal Extremadura radio.]

Después de un tiempo de descanso regresamos con una nueva recomendación de Pablo Calvo a Mon García-Ontiveros, concretamente con el trabajo de un historietista francés, Emmanuel Lepage (Saint Brieuc, 1966), autor de una variada obra en que destacan especialmente sus cómics de carácter documental, al estilo de reportaje de viajes, en que realiza denuncia social y nos narra su experiencia personal. 

En esa línea se sitúa el cómic que nos ocupa hoy, “Una primavera en Chernóbil”, que comienza cuando, en 2008, el autor, integrado en un grupo variado de artistas, es invitado por la Asociación Dessin´Ácteurs (“Dibujactores”) a pasar unas semanas en poblaciones cercanas a la llamada “zona prohibida” de Chernóbil, en el afán de dar testimonio de cómo continúa la vida allí, 22 años después de la catástrofe (esto es, la conocida explosión del reactor IV del Complejo Nuclear y la devastación que implicó la liberación masiva de radiación). Como se indica en reuniones previas al viaje, Chernóbil no sólo debe ser estudiado por científicos o periodistas, sino que también es importante que los artistas, desde su sensibilidad, muestren la realidad de ese lugar. Así, desde un primer momento, Lepage nos indica en qué va a consistir la obra: su vivencia personal como artista en ese viaje a las proximidades de Chernóbil y las impresiones que extrae de su estancia en tan amenazador lugar donde, no obstante, aún se asientan diversas comunidades que viven en sus cercanías.  

En un primer lugar la sensación experimentada por el grupo es, como era de prever, de desconcierto y temor ante un paisaje que se presenta inhóspito, hostil. Sin embargo, a medida que pasan las jornadas, la impresión de estos artistas evoluciona: el hombre no puede habitar esos parajes, pero la naturaleza ha ido tomando posiciones, creando un ecosistema salvaje, rico y no exento de gran belleza. Así, de una primera parte donde predominan el blanco y negro y los grises, la paleta de Lepage va adquiriendo progresivamente color, lienzos plagados de amarillos, rojos, verdes y ocres, que muestran cómo la vida se abre paso en el paraje contaminado, cómo, a pesar de todo, la naturaleza y las propias gentes que aún permanecían en esas inmediaciones siguen adelante. Una obra, desde esta perspectiva, que transita desde la denuncia a la esperanza, desde imágenes desoladas, hasta pinturas de gran intensidad y belleza, utilizando un variado elenco de estilos artísticos, desde el boceto al naturalismo con toques impresionistas. 

El autor, como ya se ha mencionado, es especialmente conocido por sus novelas gráficas al estilo de cuadernos de viaje, vinculados generalmente a causas de interés social, como en el caso de “Voyage aux îles de la Désolation” (“Viaje a las Islas de la Desolación”, 2011), una BD reportaje sobre su viaje en el buque Marion Dufresne por las posesiones australes francesas; “La lune est blanche” (“La Luna es blanca”, 2014), crónica de su viaje a la Antártida; o la que nos ocupa hoy, “Una primavera en Chernóbil” (2012). Asimismo, también ha realizado obras de ficción, como “Névé” (con guion de Dieter, 1991-1998), “Álex Clément ha muerto” (guion de Delpphine Rieu, 2000) o “Muchacho” (dos volúmenes ambientados en la revolución sandinista de Nicaragua, publicados en 2004 y 2006).  

“Una primavera en Chernóbil” (2012) fue publicada en España en 2015 por Spaceman Books, 160 páginas, cartoné color, al precio de 30 €, si bien actualmente es conseguible en librerías especializadas en obras descatalogadas, a mitad de precio.

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