Muy buenas
Parecería que en los tiempos que corren, presos como vivimos de ese relato llamado actualidad, quizá no sea Israel el tema principal de nuestros días, dado que ese ojo de Sauron, que decide con su mirada qué es lo que existe dejando fuera otras muchas cosas, señala hoy hacia Estados Unidos, Groenlandia y todo esto que atribuimos a Donald Trump, como si él solo pudiera explicar todo lo que está pasando y los cambios que, según parece, se están acelerando. Parece que hemos entrado en una Segunda Guerra Fría…
Dentro de esta lucha por controlar regiones geopolíticas, nosotros proponemos hoy volver nuestra mirada hacia un lugar que sabemos que es zona de guerra abierta o, quizá sería más preciso decir, zona de exterminio y limpieza étnica, pues no encontramos aquí a ejércitos enfrentados en campos de batalla. Y donde hay un problema que, éste sí, no tiene nada de pasajero o temporal.

Cuando hablamos de Palestina y de Israel hablamos de un territorio inferior en extensión a Extremadura y que sin embargo tiene, como sabemos, una importancia geoestratégica fundamental. Por lo que se refiere al mundo del cómic existen, hace ya bastantes décadas, obras que han tratado sobre este territorio y sobre este conflicto. En general podríamos dividir en dos los principales enfoques que suelen hacerse desde el mundo del cómic. Uno sería el enfoque periodístico o histórico, con valor de crónica documental, donde el elemento de ficción se reduce en gran medida y, si acaso, suele pasar que se presenta en forma de autoficción, es decir, con elementos autobiográficos que hacen referencia al que suele ser el autor o autora que narra su estancia y sus descubrimientos en una visita a este lugar del mundo, generalmente desde el punto de vista de un occidental como nosotros. Por otro lado estarían las obras plenamente de ficción, que aunque respeten en mayor o menor medida el contexto histórico en el que se enmarca el conflicto árabe-israelí, podemos considerar que se trata de historias noveladas. Vamos a dar ejemplos/recomendaciones de estos dos tipos de creaciones historietísticas.
Cómics periodísticos o documentales:
– Palestina, de Joe Sacco (Planeta Cómic) es ya un clásico sobre el tema, de un autor de referencia sobre este tipo de temas, en los que su fidelidad a los hechos que nos narra no le impide dejar clara su opinión moral sobre lo que considera justo o no. Sacco representa a un tipo de autor muy interesante, ése que cuando viaja a otro país u otra cultura no presume de que lo comprende todo sino que, como si de cualquiera de nosotros se tratara, muestra su estupor, su sorpresa y, si es el caso, su propia limitación a la hora de interpretar lo que ve. En ese sentido es un testigo honesto con el que nos podemos identificar como occidentales. Autores como éste, y otros que citaremos a continuación, nos muestran con respecto a este tema, que la llamada guerra de Gaza, que empezó hace más de dos años, es un episodio más, aunque no sea uno cualquiera, claro está; algo que ya sucedía a principios de los 90, cuando esta obra se hizo. Su dibujo, heredero de Robert Crumb y el underground norteamericano, fanzinero pero muy trabajado, casa estupendamente con lo que nos cuenta. El autor maltés también realizó Notas al pie de Gaza (2009) y Reportajes (2012). ampliando sus pesquisas comiqueras a distintas facetas y momentos de la historia.
– Vidas ocupadas, de José Pablo García es un cómic que encargó la ONG Acción contra el hambre al estupendo autor malagueño allá por 2016. Pocos cómics resultan más cercanos y didácticos a la hora de mostrar qué es Gaza y cómo se vivía allí antes de esta última guerra. Sin haberse recuperado de la de 2014, por ejemplo, nos muestra el problema para disponer de agua de forma mínimamente aceptable. No faltan mapas y datos reveladores de esa franja de terreno que llamamos Gaza, tan minúscula que cuesta entender que haya tanta guerra en tan poco espacio.
– Crónicas de Jerusalén, de Guy Delisle, pertenece a la apreciable serie de novelas gráficas en las que su autor, un canadiense francófono que viaja por el mundo, a veces acompañando a su mujer, que es técnico de Médicos sin Fronteras, encargándose él de sus hijos pequeños (Crónicas de Jerusalén y Crónicas birmanas), y en otras ocasiones como director de animación que se desplaza a supervisar trabajos encargados a otros países (Pyongyang y Shenzen). «El dibujante narra su lado familiar, al tener que hacerse cargo del cuidado de sus hijos, al tiempo que refleja las peculiaridades, extravagancias y absurdos propios de esa gran ciudad: las restricciones a la libertad de desplazamiento, los cacheos e interrogatorios sistemáticos, los enfrentamientos entre las diversas comunidades cristianas que gestionan el Santo Sepulcro… El autor confiesa que no entendió muchas cosas hasta que estuvo allí, como “de qué forma está dividida la ciudad, cómo funcionan las colonias…” (CITA) (LEER)
– Una judía americana perdida en Israel, de Sarah Glidden (Norma Ed.), es, podría decirse, una mezcla entre el estilo de Sacco y el de Delisle. Sarah es una estadounidense de origen judío que aprovechó en 2007 el programa ‘derecho de nacimiento’, que permite gratuitamente a los judíos de todos los países del mundo visitar Israel, a través de un itinerario cargado de propaganda. Justo por aquel entonces se cercó Gaza y se restringió su acceso. En este diario de viaje Sarah es bastante crítica con la actitud israelí y toda la propaganda que el gobierno de este país desarrolla en éstas visitas para asegurarse la colaboración de los israelíes (por ej. con su servicio militar), así como de los posibles visitantes, en su política contra los palestinos. Como en casi todos los cómics que tratamos aquí encontramos mapas y pinceladas históricas que nos hacen comprender el contexto en el que tiene lugar este conflicto. La conclusión de esta autora es que la situación es muy compleja, especialmente por el apoyo de Estados Unidos a Israel, y quizá podríamos pensar que de alguna manera su postura pro Palestina se ve condicionada por su origen judío. Resulta igualmente interesante como reflexiona sobre los estereotipos políticos y cómo nos manejamos con ellos para posicionarnos ante las noticias y ante lo que sucede en el mundo, a menudo sin reflexionar demasiado. Al igual que ocurre con las obras anteriores no estamos ante un ensayo sino ante las reflexiones o memorias de un testigo de aquel lugar que, eso sí, nos aporta información con la que aumenta nuestro conocimiento del problema.
– Historia de Jerusalén, de Vincent Lemire y Christophe Gaultier (Garbuix Books) sería una buena opción si lo que queremos es sumergirnos en la historia de esta zona del mundo, y más concretamente en la de esta disputada ciudad. Su autor fue director del Centro Francés de Investigación de Jerusalén y es autor de varias obras de referencia sobre la Ciudad Santa, con lo que estamos ante una obra bien documentada y del mayor rigor… pero con la amenidad y el atractivo de un cómic. ‘Narrado por un olivo del Monte de los Olivos, el cómic repasa los 4.000 años de historia de esta urbe, desde los egipcios a la época actual, pasando por los imperios persa y romano, el Jerusalén cristiano, el siglo de las Cruzadas, la paz otomana, o la división de Palestina y el nacimiento del Estado de Israel.’ (CITA).
Además de estos títulos, a la misma categoría pertenecería Los mejores enemigos, de Jean-Pierre Filiu y David B. (Norma Editorial, 2012-2015), ‘una trilogía de cómics que repasa la historia de las relaciones entre Oriente Medio y Occidente, desde el siglo XVIII hasta la actualidad. El primer volumen se centra en el periodo 1783-1953, el segundo en el periodo 1953-1984, y el tercero en el período 1984-2013. Los cómics combinan la narración histórica con la simbología y el surrealismo, y muestran cómo los intereses y las injerencias de las potencias occidentales han influido en el devenir de la región, y en especial, en el conflicto palestino-israelí.
Vamos con historias de ficción aunque, como decíamos, correctamente situadas en el contexto histórico del problema árabe-israelí.’ (CITA)
– El atentado, de L. Dauvillier (guion) y G. Chapron (dibujo), de Alianza Ed., es la adaptación de la novela homónima del best-seller Yasmina Khadra. Nos cuenta la angustiosa búsqueda de información y sentido que un médico árabe-israelí de Tel Aviv, tras descubrir que su esposa fue la autora de un atentado suicida que ni esperaba ni comprende. Nos acerca este cómic al drama psicológico con el que es difícil empatizar viendo simplemente las noticias en la tele. El interés de este cómic está en el abordaje de numerosos temas, tales como la violencia insensata y absurda, la pérdida de la fe, las decisiones personales al margen de las consecuencias para los demás, el fanatismo, el racismo, la desesperación, la venganza y la incomprensión ante la radicalización de un ser querido de crudo realismo, entre otros. Este médico árabe integrado en la sociedad israelí representa paradigmáticamente la duda y la complejidad de este problema.
Puntos clave de la obra:
– Café Budapest, de Alfonso Zapico (Astiberri, 2008) tiene cierto aire algo más amable por momentos y nostálgico que otras obras. Nos retrotrae a la fundación del moderno estado de Israel, mostrándonos las complejidades geográficas y demográficas del lugar y el momento y, de paso, presentándonos a los judíos que no dieron por buena la guerra y la ocupación contra los palestinos -que también los hay-, que volvieron a Europa y a sus países de origen al ver en qué se estaba conviertiendo la llamada tierra prometida. Digamos que se plantea un sueño de convivencia multicultural alrededor de un local, que se va al traste con la descolonización inglesa y las luchas por el territorio una vez queda a merced del más fuerte sin la tutela de los colonizadores.
– Metralla (Astiberri), cómic de presentación de la israelí Rutu Modan en 2007 no se centra en el conflicto con Palestina, aunque éste sirva de detonante del argumento, y en Túneles (Salamandra, 2022), sirve de marco para la acción (no entenderíamos algunas de las cosas que pasan sin ese contexto) pero aborda aún menos el tema que nos ocupa hoy. La propiedad (Sins Entido, 2013) es, sin duda, la obra más agradable de leer de Modan. Su ironía y humor aquí están más presentes y probablemente sea la obra que gustaría a más lectores pero, como en las anteriores, para una autora israelí que es famosa a nivel internacional, y resulta que no se moja en el asunto.
– Gaza Amal, historias de mujeres valientes en la franja de Gaza, de Susanna Martin, es un cómic disponible online en ESTE enlace, en la web de la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo). Es un ejemplo de un tipo de aportación en la que destaca el cómic: una obra didáctica, con el poder de impacto de imágenes que, paradójicamente, en nuestros días parecen a veces más verdaderas, por la honestidad del mensaje, que muchas de las que aparecen en las noticias. Existe además otro cómic, también con cuatro historietas sobre mujeres que transcurre en este caso en la otra gran zona de Palestina ocupada, Cisjordania: Halima Derribando Muros. Historietas de mujeres valientes en Cisjordania.
– Finalmente destacamos un proyecto que está ahora en proceso abierto de micromecenazgo. Los fondos recaudados serán destinados a ser impreso y distribuido y a ayudas directas para Gaza (a Médicos sin Fronteras y a UNRWA). Visto el elenco de autores y autoras participantes va a merecer la pena seguro, como cómic y como proyecto de ayuda. PAZ. Antología solidaria por Gaza es una obra colectiva que se podrá adquirir en formato digital (desde 10 €) y en papel (desde 20 €), permitiendo distintas recompensas por colaborar en este crowdfunding.
– Histórico pero con tintes autobiográficos es Jerusalén. Un retrato de familia, Boaz Yakin y Nick Bertozzi. (Ediciones La Cúpula, 2014). ‘El cómic de Boaz Yakin y Nick Bertozzi sobre la historia de la familia de Yakin, que emigró de Turquía a Palestina a principios del siglo XX. (…) narra las vivencias de tres generaciones de la familia, desde la década de 1930 hasta la de 1970, y muestra cómo el conflicto palestino-israelí afectó a sus destinos y a sus relaciones.’ (CITA)